Abueli

Abueli

Pamplona
Marzo de 2008

Un día estabas tú, como tantos otros perricos desgraciadamente, en el último día de tu vida. No sabían tu edad pues solo tenías dos dientes pero dijeron que eras muy vieja y estabas muy enferma. Decidimos llevarte con nosotros y cuidarte. Tu afán era correr hacia delante. Nunca supimos donde querías ir. También eras bastante autista. Pobrecita, probablemente te habían defraudado los humanos abandonándote en tu vejez y tu enfermedad. Dándote tiempo y cariño conseguimos que nos abrieses tu corazoncito y resultaste ser una perrita cariñosa, armoniosa (eres la única aceptada y respetada por todos los miembros de nuestra familia canina) y conversadora. Te encantaba que te hablásemos, escuchabas con mucha atención, sin pestañear y respondías a cada frase. Al final los humanos te mataron, te envenenaron. Hasta después de muerta supiste comunicarnos lo que habían hecho contigo. Ha sido muy doloroso perderte. Estos seis años contigo han sido una delicia y un día los reanudaremos. Hasta entonces no te olvides de nosotros porque nosotros nunca te vamos a olvidar. Un besazo muy fuerte de todos.
Tu familia