Beetho

Beetho

Zaragoza
Enero de 2007

Nunca nos fallaste en nada, llenabas todo con tu sola presencia pero el tiempo no perdona y te has tenido que marchar. Te recuerdo corriendo entre los pinos, tan alegre y lleno de vida hasta el final...mi abuelico. Siempre te vamos a guardar en lo más profundo de nuestra alma, me gusta imaginarte corriendo libre por un prado verde, haciendo agujeros en la tierra y con tu piedra en la boca, que nunca se nos olvide tu rostro. Nuestro niño.. el Canal guarda un profundo silencio desde que tú no estás".

Gracias por todo,
TERE