Gian

Gian

Ilarduia
Marzo de 2005

GIAN

Al menos déjame que con mi ternura pueda cubrir el suelo bajo el que tu presencia se aleja... Que tus pasos retumben en las palabras del espíritu. Hoy te veo corriendo sobre la nieve como a ti tanto te gustaba, saltar a coger la bola que te tiro y llenarte tus patas de bolitas que se te pegaban en los pelos... Hoy se que estarás tumbado el sol junto a los que partieron antes que tú y que me esperas en el río todas las noches para ahullar a la luna llena y lamer mis lágrimas y llorar conmigo.


Con mucho cariño, mucho pero sobre todo con eterno agradecimiento.
Mayte (a quien tú elegiste como dueña)