Orhy

Orhy

Villava
Junio de 2016

 

Dejas en nuestro recuerdo mil anécdotas, mil caminos recorridos. Te has revolcado en los verdes pastos, las nieves más blancas y te has bañado en los manantiales más fríos del Pirineo. Tu silueta ha sido retratada en cada cumbre a la que has ascendido, siendo siempre un excelente compañero de expedición. Y cada huella que dejaste, se ha marcado profundamente en los rincones más escondidos de nuestras almas. ¡Cuántos pasos hemos compartido, cuantas veces nos reímos! Cada vez que mirábamos tus ojos, mirábamos la pureza y y la más noble amistad, sin pedir nada a cambio. Nos has dado lo mejor de ti, y hemos tenido la suerte de disfrutarlo durante mucho tiempo (casi 16 años, nada menos). Esperamos que hayas disfrutado tanto de la vida a nuestro lado como nosotros lo hemos hecho al tuyo. Y siempre guardaremos tu recuerdo, porque cada mañana podemos ver el roble en el que eternamente descansas. Y siempre admiraremos tu elegante estampa y tu reconfortante compañía. Contigo hemos comprendido lo que es el significado de la verdadera amistad. Esperamos que nos volvamos encontrar algún día en un nuevo camino.
 
Hasta que nos olamos, viejo amigo.