Zara

Zara

Zaragoza
Octubre de 2010

Dedicatoria a nuestra perrita ZARA
Un día de Marzo, próximo a comenzar la primavera, cuando la naturaleza inicia un nuevo ciclo de la vida; llegaste de igual modo a nuestras vidas en el momento deseado por nosotros, para compartir y disfrutar juntos todos tus momentos. Era tu primera primavera, el renacer de tu vida con nosotros.
Desde ese momento te convertiste en el centro de atención nuestro y nuestra vida no tuvo más sentido que el proporcionarte todo el cariño y cuidados, para que pudiéramos permanecer el máximo tiempo juntos.
Todos nuestros actos iban encaminados a un mismo fin, disfrutar de tu presencia, darte nuestro cariño, acariciarte, abrazarte y saber que desinteresadamente recibíamos de ti toda tu alegría, tu bondad, tu compañía. Lo nuestro era bien sencillo, siempre juntos y en todo momento con nuestra perrita Zara y lo demás no era importante. Sabemos que esto puede que haya gente que no lo comprenda, tan solo aquellos que tienen la inmensa suerte de disfrutar de la compañía de una mascota.
Así han transcurrido estos doce años de tu vida, que a nosotros se nos han hecho cortos, sin más separación que los ratos imprescindibles que la sociedad no nos permitía la presencia mutua, en cuyo caso con tu paciencia y permanente vigilancia, siempre estabas esperando nuestra llegada para manifestarnos todo tu cariño.
Ahora que has partido hacia un nuevo destino en el más allá, nos has dejado un profundo vacío que no alcanzamos a rellenar. Te buscamos por toda la casa y no te encontramos. Ya no podremos abrazarte, ni acariciarte y ello nos produce un gran desconsuelo. Nos has dejado huérfanos de ti.
Sabemos que este mensaje, junto con nuestro cariño, te llegará a ese "cielo" que nuestro Dios, a buen seguro, tiene reservado para todos los animales buenos; impulsado por esa energía positiva que durante estos años has ido acumulando en nosotros, gracias a la fidelidad y cariño que nos has proporcionado en todo este tiempo y que ahora sirve para que puedas recibirlo. Nuestra querida ZARA, nuestra "pequeña", "mi chica" gracias por la inmensa alegría y felicidad que nos has regalado durante toda tu vida y que hemos tenido la fortuna de compartir contigo. Te has llevado un pedacito de nuestro corazón y en ese hueco, de Marta y tu "amico", que nos has dejado, siempre permanecerá ese lugar especial reservado para ti.
Zaragoza, 3 Febrero 2010